Gestión del agua en la fabricación: Cómo Alier cierra el ciclo en su planta de plásticos
Cuidar el agua no empieza en el desagüe. Empieza mucho antes, en cómo se diseñan los procesos, cómo se identifican las ineficiencias y cómo cada litro puede aprovecharse mejor antes de salir de la planta.
Ese principio está detrás de una de las inversiones operativas más importantes de Alier en 2026: un nuevo sistema DAF (Flotación por Aire Disuelto) para su planta de plásticos, diseñado para tratar el agua internamente, eliminar sólidos en suspensión y permitir una recirculación a gran escala dentro del propio proceso.
¿Qué es un sistema DAF y por qué es importante?
La flotación por aire disuelto es un proceso de tratamiento de agua que elimina sólidos en suspensión introduciendo burbujas microscópicas de aire en el agua. Las burbujas se adhieren a las partículas sólidas y las llevan a la superficie, donde pueden separarse y eliminarse. El resultado es un agua mucho más limpia, lo suficientemente limpia para reutilizarse dentro del proceso industrial en lugar de ser vertida.
En el caso de Alier, el nuevo sistema DAF ha sido diseñado para tratar hasta 3.000 m³ diarios de agua, con una capacidad máxima de 175 m³/h. El punto de partida es agua con una concentración de sólidos en suspensión de 2.000–2.500 mg/L. El objetivo es reducir esa concentración por debajo de 100 mg/L, una reducción de más del 95%.
El problema que resuelve
Hasta ahora, el exceso de agua de la planta de plásticos de Alier ha circulado por circuitos intermedios, incluyendo la fosa Trommel y circuitos de pasta, generando acumulación, desbordamientos e inestabilidad operativa. En la práctica, esto ha significado paradas periódicas para evitar impactos ambientales y operativos.
El nuevo sistema aborda el problema en la fuente. El agua de la planta de plásticos será tratada en una unidad DAF dedicada, con una gran proporción recirculada directamente dentro de la planta. Esto elimina la presión sobre el sistema general de tratamiento principal y elimina la inestabilidad causada por el agua que “viaja” por circuitos para los que no fue diseñada.
Impacto operativo y ambiental
Los beneficios son concretos y medibles:
- Menor consumo de agua dulce. Más agua recirculada internamente significa menos agua limpia que entra desde fuera.
- Menor presión sobre el sistema general de tratamiento. Al tratar los residuos plásticos por separado y en origen, se reduce significativamente la carga sobre la infraestructura principal de depuración.
- Mayor resiliencia operativa. Eliminar los puntos de desbordamiento y la inestabilidad intermedia resulta en menos paradas, operaciones más predecibles y mejor gestión diaria del agua en toda la planta.
Se espera que el sistema esté completamente operativo para julio de 2026.
Preparándose para el crecimiento futuro
Más allá de las mejoras operativas inmediatas, este proyecto también es un habilitador estratégico. Con el nuevo sistema DAF, Alier podrá operar cuatro líneas de lavado en el futuro, duplicando su capacidad de reciclaje de plásticos. Sin esta inversión, ese nivel de crecimiento no sería viable.
Es un claro ejemplo de cómo la responsabilidad ambiental y la ambición industrial no son opuestos. Tratar el agua de manera más eficiente no solo es lo correcto, sino lo que hace posible la expansión.
Un compromiso alineado con los objetivos globales
Este proyecto forma parte del compromiso más amplio de Alier con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6: agua limpia y saneamiento para todos para 2030. Pero más allá del marco, refleja una filosofía operativa sencilla: las mejoras que transforman un sistema no siempre son las más visibles. Son las que hacen que todo lo demás funcione mejor.
Alier ha estado invirtiendo consistentemente en este tipo de mejoras estructurales a nivel de procesos, porque la fabricación sostenible no se construye con gestos aislados, sino con decisiones diarias sobre cómo se mueven los recursos dentro de una planta.
El nuevo sistema DAF en la planta de plásticos es una de esas decisiones.